Dicen que la vida pasa tan deprisa que al ALMA no le da tiempo a envejecer y pienso que pasa tan deprisa que me pregunto si ha empezado alguna vez...si. eso, Lo que dicen q se llama VIDA; ¿ no se llamará MORIR ?.
jueves, 13 de noviembre de 2014
LAS APARIENCIAS ENGAÑAN
A mis años me había acostumbrado a seguir una rutina.
A las seis me levantaba para ir a trabajar; ducha, ropa, café y después; siempre salía corriendo con la tostada a medio comer prendida en la boca. Buscaba entre un galimatías de objetos las llaves dentro del bolso y que como cada mañana después de remover todo el fondo; estas siempre se encontraban colgadas balanceándose sobre la cerradura de la puerta, mi coche que seguía abandonado frente el portal con el embrague roto….
Después; el metro, el tique, las escaleras mecánicas, el vagón, las mismas caras de sueño, los olores, el periódico compartido, la voz en off que anuncia .. “próxima estación: Delicias”.
El trabajo, Juan el conserje con los mismos buenos días de siempre, Marta, Candela , los informes siempre pendientes de mí, el jefe, el tupperware con la ensalada, los malditos kilos que no me abandonan, más informes.
Y a las seis de la tarde; vuelta hacer el mismo trayecto a la inversa. De nuevo los olores, las caras, el vagón, la aglomeración en las escaleras mecánicas, el tique abandonado en el borde de una papelera, mi coche que seguía en el mismo lugar con el embrague roto… mi coche.
Hoy había algo novedoso en él, al ir acercándome comprobé que algo se sujetaba en el limpia parabrisas, ¡otra maldita multa pensé!. Conforme me acercaba el color amarillo de la que creía notificación se iba tornasolando irisando distintos colores a los de una simple hoja de notas.
¡Alguien me había dejado una flor en el cristal delantero!, no era hermosa, solo era una simple flor de geranio, ! pero qué me importaba ¡ lo importante era la intención de la persona que la prendió para mí… ¿algún admirador secreto? la cogí acercándola a mi nariz para adsorber su perfume, un gesto común y rutinario a pesar de la inexistente esencia que esta manaba. Miré a los lados con ella taponando mi nariz por si ese admirador secreto se encontraba cerca y lo pudiera reconocer… ¿quién será ese hombre que hace de mí su fantasía?. Será tímido y romántico por la forma de actuar… ¿quizá me estará observando en este momento?. Prendí sobre mi pecho aquella humilde flor orgullosa de la fascinación que producía mi persona y en ese embelesamiento; mi vecino, un hombre anciano que vivía en la terraza que se encontraba justo arriba me gritó; ! Lo siento! ¡Estaba podando los geranios y cayeron sobre tu coche….!
Busqué las malditas llaves que se encontraban perdidas en el maldito bolso sin fondo, preparé la maldita cena, me puse el pijama y de nuevo sonó el maldito despertador a las seis de la mañana.
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Y la ilusión que te hizo encontrarte un flor?Vamos como la canción de Un ramito de violetas... No hubieras mirado para arriba.Un besito.
ResponderEliminarUna ilusión que, por un instante le alegro el día. Muy cierto. Un beso.
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