jueves, 4 de diciembre de 2014

GNOSIS

Comprobó por tres veces seguidas si había cerrado la puerta a la vez que en alto contaba las veces. Una; abría y cerraba de nuevo. Dos; volvía abrir y cerrar. Tres… *eres una maldita maniática sofhí* - Lo sé, pero no quiero tener la duda si la he cerrado o no a 2.000 km. de aquí. *Aparte de maniática eres una exagerada, solo vas a 20 km de aquí*. - Parece que hace fresco, cogeré una rebeca por si me hace falta no fuera que vaya a coger frío. Esta vez abrió rápidamente la puerta y se metió en el interior. * Maniática, exagerada y además hipocondríaca, así no llegaras nunca a ningún lugar* - ¡no me atosigues, me pondrás más nerviosa! ¡O te callas o te dejo en casa!. *eso es lo que te gustaría ¿verdad? Dejarme en casa, deshacerte de mí * - Te juro que a veces lo deseo con todas mis fuerzas. A la salida volvió a comprobar nuevamente por tres veces seguidas si había cerrado bien la puerta. Una… Dos… Tres… *Sofhí… las luces… seguro que te has dejado alguna encendida* - ¿apagué las luces…? Mentalmente hizo un recorrido por el interior de toda la casa. -la del dormitorio la apagué… la de la cocina, la del el salón. ¡ Si! Se dijo triunfal ¡todas apagadas! *recuerda que lo último que hiciste fue entrar al baño* - pero…. Ahora dudo si la del baño la apague o no. *!qué harías sin mí ! Después de todo tienes que agradecerme que esté a tu lado. Serías una inútil mezclada en este mundo*. Sofhí abrió la puerta y en el interior volvió a comprobar que estuviera bien cerrada por tres veces. … una… *¿pero qué estás haciendo?* … Dos…. *!vuelve abrir inmediatamente! ¡te lo ordeno!* … y tres… *!no comprendes lo que te digo!, ¡abre inmediatamente!.* Sofhí abrió el cajón de la mesilla de noche haciendo caso omiso a las voces y volcó sobre su mano el bote de somníferos. *!Qué haces estúpida!¿ Acaso sabes lo que estás haciendo?! Estás loca!* -Jamás en mi vida he estado tan cuerda, nunca he tenido valor para hacer lo que voy hacer ahora; ¡matarte! E introdujo en su boca sin dilación aquel puñado de narcóticos.Por tres veces agudizó su oído… En la primera, la orden que la daba era tajante *!NO Sofhí, no lo hagas!* En la segunda su negación era cada vez más débil. *No… no….* Y en la tercera Sofhí cerró los ojos una última vez satisfecha de haber terminado para siempre con la voz de su conciencia.

4 comentarios:

  1. Trágico y muy bueno. La conciencia, a veces, nos juega malas pasadas. Un beso

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  2. Gracias Eva por dejar tu comentario, es cierto que la conciencia nos juega muy malas pasadas... y a cierta edad más jajaja, pero en mi caso no es la edad... vino con el lote de mi nacimiento, besos.

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  3. María a veces ella vá por otro camino al de una misma. otro abrazo para tí

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