Pánico no… lo siguiente; !! TERROR !!.
Estoy escuchando en televisión a un especialista que imparte
cursos para aquellas personas que tienen miedo a volar.
Enseñan autocontrol y seguridad. Maneras de distraerte para hacerte “olvidar” donde te encuentras usando algunas técnicas.
Una de ellas es leer o escribir. Me decido a leer el último libro que he
comprado * mi color preferido es verte* me gusta mucho su título y seguro que
su contenido será igualmente o de mayor grado de satisfacción, siempre lo
llevo en el bolso porque nunca se sabe en qué momento seré requerida para su lectura, sí… requerida..
porque pienso que de un libro nunca nos servimos, es él quien nos solicita. Así pues, empiezo mi
lectura y abro el libro por la esquinita de la hoja donde terminé de hacerlo
por última vez.
Miro el libro totalmente abierto apoyado en mi pierna que; a
duras penas he conseguido cruzar debido al poco espacio que hay entre asientos buscando
la mayor comodidad para su lectura. Unas pequeñas turbulencias hacen que el
piloto que se encuentra por encima de mi cabeza se encienda y me obligue a
ponerme el cinturón de seguridad… mis palpitaciones suben… la azafata va
confirmando uno a uno que así lo hemos hecho (su amable sonrisa siempre me hace
sospechar que algo grave está ocurriendo)
Hago como que leo, estoy
pensativa mirando las letras negras impresas sobre el blando de la hoja… pero estoy totalmente concentrada, diría que super-concentradísima en el
ruido que hacen los motores, ¿son los motores o mi corazón? Porque suena tal alto que no se distinguir
cual es cual. ¿Por qué suenan así? ,¿Es
normal ese cambio de ritmo? ,¿Parece que desaceleran?, mi compañero de asiento
intenta tranquilizarme haciendo una
broma… * es bueno que suenen porque si dejan de hacerlo….. * emitiendo un
silbido y describiendo con su mano el vuelo del avión, la hace caer en picado simulando lo que puede pasar
si estos dejan de sonar. Solo me sale emitir una onomatopeya que le hará no dirigirse a mí durante el
resto del vuelo, ¡JA ¡ acompañada de una
de esas mirada de las que dicen que si estas pudieran matar…
En vista de que la lectura no me relaja, decido escribir
algún relato. Empiezo a escribir, las letras fluyen como jamás lo habían hecho,
mi imaginación viaja a la misma velocidad que el artefacto donde me encuentro
suspendida y lleno las hojas de la libreta. No quiero que nadie me interrumpa y
cuando la azafata reclama mi atención para ofrecerme un tentempié, se lo
agradezco y rechazo porque no puedo
dejar de escribir ahora que estoy inspirada.
Terminé mi escritura cuando al piloto nos dio la bienvenida
al lugar del destino. Entonces; guardé la libreta.
Semanas después y ya en casa no volví a recordar aquella
libreta y lo que había escrito en ella.
Y así decía:
Día 15 de Agosto de 2014.
Hoy comienzan mis vacaciones y me encuentro escribiendo dentro del avión… ¿Qué siento en estos precisos momentos? Pues…
Aggggggggggggggggggggggggg; aggggggggg, aggggggggg.
Agggggggggggg….. aggggg.
Agggggggggggggggg- aggggg
Agggggggggggg.
-¿ya hemos llegado?
-no.
Agggggggggggggg.
Aggggggggggg; agg… aggggg.
Aggggggg.
-¿ya hemos llegado?
-no.
Agggggg.
Aggggggggggggggg; joder! Joder! Aggggggggggg
Agggggggggg
-¿ya hemos llegado?
-si.
Uffffffffffffffffffffff.
Fin del relato.
Realmente bonito... yo nunca he volado en avión pero, supongo, que no me dará miedo sino pánico. Besos y ere genial.
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