lunes, 30 de marzo de 2015

PÁNICO A VOLAR



Pánico no… lo siguiente;  !! TERROR !!.

Estoy escuchando en televisión a un especialista que imparte cursos para aquellas personas que tienen miedo a volar.

Enseñan autocontrol y seguridad. Maneras de distraerte para  hacerte “olvidar”  donde te encuentras usando algunas técnicas. Una de ellas es leer o escribir. Me decido a leer el último libro que he comprado * mi color preferido es verte* me gusta mucho su título y seguro que su contenido  será igualmente  o de mayor grado de satisfacción, siempre lo llevo en el bolso porque nunca se sabe en qué momento seré  requerida para su lectura, sí… requerida.. porque pienso que de un libro nunca nos servimos, es él  quien nos solicita. Así pues, empiezo mi lectura y abro el libro por la esquinita de la hoja donde terminé de hacerlo por última vez.

Miro el libro totalmente abierto apoyado en mi pierna que; a duras penas he conseguido cruzar debido al poco espacio que hay entre asientos buscando la mayor comodidad para su lectura. Unas pequeñas turbulencias hacen que el piloto que se encuentra por encima de mi cabeza se encienda y me obligue a ponerme el cinturón de seguridad… mis palpitaciones suben… la azafata va confirmando uno a uno que así lo hemos hecho (su amable sonrisa siempre me hace sospechar que algo grave está ocurriendo)

Hago como que leo,  estoy pensativa mirando las letras negras impresas sobre el blando de la hoja…  pero estoy  totalmente concentrada, diría que super-concentradísima  en el  ruido que hacen los motores, ¿son los motores o mi corazón?  Porque suena tal alto que no se distinguir cual es cual.  ¿Por qué suenan así? ,¿Es normal ese cambio de ritmo? ,¿Parece que desaceleran?, mi compañero de asiento intenta  tranquilizarme haciendo una broma… * es bueno que suenen porque si dejan de hacerlo….. * emitiendo un silbido y describiendo con su mano el vuelo del avión, la hace  caer en picado simulando lo que puede pasar si estos dejan de sonar. Solo me sale emitir una onomatopeya  que le hará no dirigirse a mí durante el resto del vuelo, ¡JA ¡  acompañada de una de esas mirada de las que dicen que si estas pudieran matar…

En vista de que la lectura no me relaja, decido escribir algún relato. Empiezo a escribir, las letras fluyen como jamás lo habían hecho, mi imaginación viaja a la misma velocidad que el artefacto donde me encuentro suspendida y lleno las hojas de la libreta. No quiero que nadie me interrumpa y cuando la azafata reclama mi atención para ofrecerme un tentempié, se lo agradezco y rechazo porque  no puedo dejar de escribir ahora que estoy inspirada.

Terminé mi escritura cuando al piloto nos dio la bienvenida al lugar del destino. Entonces; guardé la libreta.

Semanas después y ya en casa no volví a recordar aquella libreta y lo que había escrito en ella.

Y así decía:

Día 15 de Agosto de 2014.

Hoy comienzan mis vacaciones y me encuentro escribiendo  dentro del avión… ¿Qué siento  en estos precisos momentos? Pues…

Aggggggggggggggggggggggggg; aggggggggg, aggggggggg.

Agggggggggggg….. aggggg.

Agggggggggggggggg- aggggg

Agggggggggggg.

-¿ya hemos llegado?

-no.

Agggggggggggggg. Aggggggggggg; agg… aggggg.

Aggggggg.

-¿ya hemos llegado?

-no.

Agggggg. Aggggggggggggggg; joder! Joder! Aggggggggggg

Agggggggggg

-¿ya hemos llegado?

-si.

Uffffffffffffffffffffff.

Fin del relato.

1 comentario:

  1. Realmente bonito... yo nunca he volado en avión pero, supongo, que no me dará miedo sino pánico. Besos y ere genial.

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