miércoles, 17 de febrero de 2016

A QUE SABEN LOS BESOS (V)


 

SI LOS VERDADEROS BESOS TIENEN SABOR, ESTOS ME SABÍAN A GLORIA.

¿Se puede encontrar el amor  sin buscarlo? …..   yo lo encontre apoyado en el capó de un coche  con las manos metidas  en los   bolsillos de su tejano,  pensé que llevaba 18 años esperando en el mismo lugar a que yo apareciera…. y aparecí en el preciso momento de aquel día, ni un minuto más ni un minuto  menos pues de haber sido así; esta hubiera sido otra historia.

 Reconozco que no fue un flechazo, ni siquiera me fijé en el cuando nos presentaron,  ni me percaté de cual era su nombre….!para qué!   Seguro que saldrá de mi vida en dos o tres días, tal vez esa sería la única noche y después… ya nunca más  volvería a verle.

 Era el hombre sin nombre que examinaba mis pasos. No era casual encontrármelo  delante de mí, tras mí o revoloteando distraidamente  por estar cerca de mí.  Y así empezaron a pasar  los días   y el hombre sin nombre continuaba incansablemente  batiendo sus alas intentando posarse sobre mí.  

Ahora sé, que en el verdadero amor las mariposas no aletean dentro del estómago, las verdaderas mariposas revolotean  a tu alrededor,  es una mariposa pertinaz  protegiendo a su mariposa reina.

Llegamos a ser  pretérito imperfecto durante mucho tiempo, yo flirteaba, él flirteaba , nosotros flirteábamos,  mis amigos flirteaban y  el resto del mundo lo hacía  también.

Éramos tan jodidamente jóvenes  que no teníamos ninguna prisa. Me supo conquistar  remisamente   … desesperadamente lento.  Y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos a revosar de millones de besos que sabían a gloria y ya que estábamos  allí….. aprovechamos la ocasión para  darnos el sí quiero delante de Dios.

 Ahora que sobrepasamos más de la mitad de nuestras  vidas y  el tiempo nos apremia, no podemos dejar besos pendientes  para otro día, porque  mañana para nosotros puede ser el final, y un beso sin dar; es un beso perdido que nunca volverá a ser el mismo.

Seguimos siendo los mismos niños  de antaño modelados por  besos con sabor a chocolate, dulce o amargo  según el momento al saborearlo,  y que durante todo ese tiempo  atrás hasta hoy, cada uno de los momentos vividos   han  epistolado sobre nuestra  piel  una historia… pero con 18 años  fue  cuando la verdadera historia   de mi vida se comenzó a transcribir dejando los surcos en mi piel que hoy descifro con cuidado intentando no perturbar  el aleteo de ninguna mariposa.  

4 comentarios:

  1. Que bonito. Me enganché a tus besos, me he enganchado a tu sabor. Besos

    ResponderEliminar
  2. Gracias Eva, tus besos saben a sinceros. te quiero

    ResponderEliminar
  3. Que bonito! y yo te diría a que saben cuando cuando son sinceros.

    La carne de membrillo con queso

    Saben a beso

    Y el queso con miel

    A beso de coronel

    A eso dicen que saben

    Por que yo no los probé

    Probé solo los tuyos

    y de ti me enamoré

    ResponderEliminar
  4. Que hermosas palabras Encarna, los besos saben a tantas cosas... unas veces pueden ser dulces y otras amargas. Un beso enorme solo para ti amiga.

    ResponderEliminar