SI LOS VERDADEROS BESOS TIENEN SABOR, ESTOS ME SABÍAN A
GLORIA.
¿Se puede encontrar el amor
sin buscarlo? ….. yo lo encontre apoyado en el capó de un coche con las manos metidas en los bolsillos de su tejano, pensé que llevaba 18 años esperando en el
mismo lugar a que yo apareciera…. y aparecí en el preciso momento de aquel día,
ni un minuto más ni un minuto menos pues
de haber sido así; esta hubiera sido otra historia.
Reconozco que no fue
un flechazo, ni siquiera me fijé en el cuando nos presentaron, ni me percaté de cual era su nombre….!para
qué! Seguro que saldrá de mi vida en
dos o tres días, tal vez esa sería la única noche y después… ya nunca más volvería a verle.
Era el hombre sin
nombre que examinaba mis pasos. No era casual encontrármelo delante de mí, tras mí o revoloteando distraidamente
por estar cerca de mí. Y así empezaron a pasar los días
y el hombre sin nombre continuaba
incansablemente batiendo sus alas
intentando posarse sobre mí.
Ahora sé, que en el verdadero amor las mariposas no aletean
dentro del estómago, las verdaderas mariposas revolotean a tu alrededor, es una mariposa pertinaz protegiendo a su mariposa reina.
Llegamos a ser
pretérito imperfecto durante mucho tiempo, yo flirteaba, él flirteaba ,
nosotros flirteábamos, mis amigos
flirteaban y el resto del mundo lo
hacía también.
Éramos tan jodidamente jóvenes que no teníamos ninguna prisa. Me supo
conquistar remisamente … desesperadamente
lento. Y cuando nos quisimos dar cuenta
estábamos a revosar de millones de besos que sabían a gloria y ya que estábamos
allí….. aprovechamos la ocasión para darnos el sí quiero delante de Dios.
Ahora que sobrepasamos
más de la mitad de nuestras vidas y el tiempo nos apremia, no podemos dejar besos pendientes
para otro día, porque mañana para nosotros puede ser el final, y un
beso sin dar; es un beso perdido que nunca volverá a ser el mismo.
Seguimos siendo los mismos niños de antaño modelados por besos con sabor a chocolate, dulce o amargo según el momento al saborearlo, y que durante todo ese tiempo atrás hasta hoy, cada uno de los momentos vividos
han epistolado sobre nuestra piel
una historia… pero con 18 años fue cuando
la verdadera historia de mi vida se comenzó
a transcribir dejando los surcos en mi piel que hoy descifro con cuidado
intentando no perturbar el aleteo de
ninguna mariposa.

Que bonito. Me enganché a tus besos, me he enganchado a tu sabor. Besos
ResponderEliminarGracias Eva, tus besos saben a sinceros. te quiero
ResponderEliminarQue bonito! y yo te diría a que saben cuando cuando son sinceros.
ResponderEliminarLa carne de membrillo con queso
Saben a beso
Y el queso con miel
A beso de coronel
A eso dicen que saben
Por que yo no los probé
Probé solo los tuyos
y de ti me enamoré
Que hermosas palabras Encarna, los besos saben a tantas cosas... unas veces pueden ser dulces y otras amargas. Un beso enorme solo para ti amiga.
ResponderEliminar