CONVERSANDO CON MI MADRE
Me gustaría decirte que he vuelto a soñar contigo, pero no es así.
Me gustaría decirte que he vuelto a soñar contigo, pero no es así.
Anoche fue la primera vez que te soñé después de todo este
tiempo. Y tampoco es cierto del todo, no fue toda la noche, ha sido de
madrugada en un desvelo y una vuelta a un duerme-vela; como estar soñando despierta.
Te he vuelto a ver de nuevo madre y en mis sueños; te
encontrabas en tu pueblo natal en casa de tu hermana fallecida y junto a ti; Madre María, mi abuela.
Dicen que cuando te marchas de este mundo te espera un mundo
mejor, sin obstáculos ni penurias.. pues eso es mentira.
Cuantas veces acurrucada en mi cama los deseos de mis rezos son que tus piernas
fueran ligeras. Pero de nuevo he vuelto verte sentada.
Tú sentada y yo frente a ti… Madre María pasó en mi
sueño empujada por alguien en su silla
de ruedas, me imagino que por ser la casa de tu hermana sería ella. Pero su
imagen no era nítida.
Te pedí permiso para poderte besar y besé tu mejilla. ¡Dios! Que beso más lleno de amor, sentí de nuevo tu piel junto a mí como la última
vez… fría; pero mi corazón quedó templado por esa dádiva recibida.
Solo te miraba…. Y tu
cara relucía tersa y brillante mirando la mía.
No recuerdo si me cogiste de las manos para decirme; ESTOY CON TODOS VOSOTROS.
Nunca lo dude madre, nunca lo dude.
Al despertar de ese
sueño he querido mantenerme despierta el
tiempo necesario para grabar cada imagen, cada gesto y cada palabra en mi
pensamiento. Te lo quería contar tal cual lo soñé.
Volví a caer de nuevo en un duerme-vela.. pero ahora era padre quien aparecía en él…..
hacía apenas unas horas volvíamos del campo santo de dejar tu cuerpo. Nosotros ya nos encontrábamos en el piso de Madrid. Me enfurecí porque un familiar no respetaba nuestro
dolor y reía de sus locuras. Me encaré a ella, la grité, la vapuleé y desistió
de sus payasadas. Cuando llegó la noche en
el lecho de mi habitación lloraba
desconsoladamente tu ausencia, necesitaba consuelo y fui a la habitación de
padre. Me acurruqué junto a él y entre sollozos le dije cuanto te extrañaba y
te echaba de menos, no pudo consolarme, él se limito a decir… yo también.
La tienes siempre a tu lado, contigo, en tus sueños no iba a ser menos... es una manera de manifestarse y hacerte saber que siempre estará ahí. Tanto ella como él. Un beso
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