miércoles, 26 de marzo de 2014


CONVERSANDO CON MI MADRE

Me gustaría decirte que he vuelto a soñar contigo, pero no es así.

Anoche fue la primera vez que te soñé después de todo este tiempo. Y tampoco es cierto del todo, no fue toda la noche, ha sido de madrugada en un desvelo y una vuelta a un duerme-vela;  como estar soñando  despierta.

Te he vuelto a ver de nuevo madre y en mis sueños; te encontrabas en tu pueblo natal en casa de tu hermana fallecida y junto a ti;  Madre María, mi abuela.

Dicen que cuando te marchas de este mundo te espera un mundo mejor, sin obstáculos ni penurias.. pues eso es mentira.

Cuantas veces acurrucada en mi cama  los deseos de mis rezos son que tus piernas fueran ligeras. Pero  de nuevo he vuelto  verte sentada.

Tú sentada y yo frente a ti… Madre María pasó en mi sueño  empujada por alguien en su silla de ruedas, me imagino que por ser la casa de tu hermana sería ella. Pero su imagen no era nítida.

Te pedí permiso para poderte besar y  besé tu mejilla. ¡Dios!  Que beso más lleno de amor, sentí  de nuevo tu piel junto a mí como la última vez… fría; pero mi corazón quedó templado por esa dádiva recibida.

Solo te miraba…. Y  tu cara relucía tersa y brillante mirando la mía.

No recuerdo si me cogiste  de las manos  para decirme; ESTOY CON  TODOS VOSOTROS.

Nunca lo dude madre, nunca lo dude.

Al despertar  de ese sueño he querido mantenerme  despierta el tiempo necesario para grabar cada imagen, cada gesto y cada palabra en mi pensamiento. Te lo quería contar tal cual lo soñé.

Volví a caer de nuevo en un duerme-vela..  pero ahora era padre quien aparecía en él….. hacía apenas unas horas volvíamos del  campo santo de dejar tu cuerpo. Nosotros  ya nos encontrábamos en el piso de Madrid.  Me enfurecí porque un familiar no respetaba nuestro dolor y reía de sus locuras. Me encaré a ella, la grité, la vapuleé y desistió de sus payasadas. Cuando llegó la noche  en el lecho de mi habitación  lloraba desconsoladamente tu ausencia, necesitaba consuelo y fui a la habitación de padre. Me acurruqué junto a él y entre sollozos le dije cuanto te extrañaba y te echaba de menos, no pudo consolarme, él se limito a decir… yo también.

1 comentario:

  1. La tienes siempre a tu lado, contigo, en tus sueños no iba a ser menos... es una manera de manifestarse y hacerte saber que siempre estará ahí. Tanto ella como él. Un beso

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