martes, 2 de septiembre de 2014

EL VOYEUR


Música : Whole lotta love – Led Zeppelin

                                                

 

Miro el reloj que marcaba  las ocho menos cinco.

Abrió la puerta del apartamento apresuradamente  a la vez que se  iba deshaciendo el nudo de la corbata. Dejo caer el maletín sobre el sillón  lo que  hizo  que;  por aquellas  maneras salieran del portafolios  volando varias  hojas en blanco  que cayeron  sobre  suelo y,   en cuyo membrete  se podía leer;  Doctor Guillén - Especialista y cirujano en trasplante de corazón.

Se acercó a la ventana mientras desabrochaba los primeros botones de su camisa.

Retiró los visillos  dejando una pequeña abertura; pequeña,  pero lo suficiente como para poder observar tras ellos. Miró de nuevo el reloj…. las ocho empunto….

Volvió a fijar la vista en una de las ventanas del edificio de enfrente. Puntual y tras los cristales  donde tenía puesto su punto de mira;  la silueta de una mujer se iba despojando de su ropa. Su piel brillante y oscura como el ébano  se hacía más notoria tras ellos.

la mujer tras la ventana desabrochó su blusa y se deshizo de su sujetador, inclino su cuerpo para abrir el grifo del agua lo que  esta postura forzó a  que  sus pechos  cayeran  de su cuerpo  quedando suspendidos de él desafiando  la gravedad.

Tras los mudos visillos;  sus manos apretaban y   adoptaban  la  forma de aquel pecho imitando las caricias que sobre él  haría. Mientras que a la par,  mordía su labio inferior conteniendo un gemido de placer.

La falda se redimió  a  sus  pies  coronada  por  el delicado tanga.

Cuanto daría por oler todo y penetrar   su lengua  por  el  húmedo sexo conducida hasta él  por  la fina  línea de su vello.

Toco su sexo  duro y enervado y empezó a rozarlo suavemente entre su mano   cada vez más  y más  de prisa fantaseando con aquel momento, así….sigue…

 El rápido movimiento le hizo estallar en un frenético e incontrolable orgasmo que le dejó extenuado.
Entonces......se dejó caer sobre el silló donde reposaban moribundos certificados necesitados como él; de un trasplante de corazón.

3 comentarios:

  1. Sensacional y sensual... me gusta ver que vuelves a retomar tus relatos. Un beso

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  2. Este es el ir y venir del ser humano, hermoso trasiego que día a día solemos cruzar en el umbral de la oscuridad.

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