Era un día algo extraño, la mañana había sido espléndida con
un sol radiante pero a medida que
avanzaba el día, el cielo iba perdiendo
su color azul turquesa y se iba
transmutando en gris hasta morir en un negro profundo, no cabía esperar otra
cosa en un día de otoño, pero aún así…
pensé que teníamos que hacer algo con nuestras vidas.
Llevábamos prácticamente todo el día tumbados frente al
televisor y para ello, preparé un
gran cuenco de patatas fritas bañadas en una gran cantidad de ketchup . Era tal la lasitud que las dejábamos
descansar encima de nosotros para no
tener que incorporarnos para comer de ellas, el
amodorramiento al que nos inducía el sofá estaba haciendo mella en nuestros cuerpos y
cada vez que intentábamos levantarnos de él , se podía escuchar como nuestros
huesos crujían al esfuerzo de estirarnos y esto; nos hacía tomar de nuevo la decisión de volver a tumbarnos
ante la posibilidad que descoyuntarnos.
El tercer intento que
hicimos por levantarnos y no conseguirlo
fue el que nos dio el empujón para tomar
la decisión de salir de aquel templado y
mullido sofá que nos tenía retenidos. Nos tenía secuestrados e hipnotizados
frente al televisor.
Sobre las ocho empezó a llover. Nos cobijamos bajo una
marquesina donde se anunciaba el título macabro de una película de
cine; “EL DESCUARTIZADOR”.
*¿Entramos?*
¿Qué mejor manera de pasar la tarde de un sábado lluvioso
que en la cómoda butaca del cine? Sorprendente verdad, es asombroso si pensamos que decidimos abandonar la
calidez de nuestra casa y de nuestro mullido sillón por algo más activo ; pero así de caprichoso es el destino.
Y entramos. Apenas llenábamos la sala unas veinte personas, estábamos separados los unos de los otros por decisión
del acomodador que ante nuestra insistencia
por corregirle al no coincidir el número
y fila de nuestra entrada, nos colocó según su conveniencia, le quitó importa al hecho ya que el aforo no
estaría completo aquella noche y
seríamos los “suficientes….”
La luz de la
sala se apagó en aquel mismo instante y
quedó un pequeño albor que nos obligó a sentarnos en las butacas que nos había
asignado, la pequeña iluminación de las lámparas de emergencia fue suficiente para
ver como desde unas filas más atrás, llamaba nuestra atención el hombre que se
encontraba sentado tras nosotros. Nos miraba cabizbajo por encima de sus gafas
oscuras… ¿porqué llevaría puestas unas gafas oscuras dentro del cine?
Entonces eché en cuenta que es lo que quiso decir el acomodador con
que seríamos los suficientes… ¿suficientes para qué? y de esta manera quise
trasmitir a mi pareja mi curiosidad.
*¿que ha querido decir el acomodador con que seríamos
suficientes?*
Shhhhh… Y un siseo se escuchó en la sala para acallar nuestro pequeño murmullo, algo que nos hizo sonreír porque todavía no había empezado la película, entonces…. alguien volvió a responder bruscamente reprochando nuestras risas con otro siseo aún
más áspero y fuerte “!SHHHHHHH!”.
Miramos a nuestro alrededor buscando al responsable de tal
impertinencia sin encontrar a nadie que pudiera dar la cara. Aquella veintena
de personas parecían hipnotizadas ante una pantalla donde en ese preciso
momento proyectaban un trailler sin ninguna
relevancia, el acomodador nos observaba por entre unas cortinas de terciopelo rojo y
el señor de la fila de atrás volvió a mirarnos por encima de sus gafas negras….
¿volvió a mirarnos.. o nunca lo había dejado de hacer?
La imagen que se proyectaba en la pared simulaba un cine, un
cine al igual que en el que nosotros nos
encontrábamos …. el contenido del guión de la película nos trasladaba a un
cine repleto de gente que quedaba atrapada dentro de él por un hombre
mentalmente desequilibrado. Este iba descuartizando los cuerpos de cada uno de los que se
encontraban allí utilizando la necesidad
de los rehenes por ir al baño, portaba
en unas de sus manos un cuchillo de
grandes dimensiones con el que las degollaba cortando sus gargantas para que no
pudieran gritar y a continuación, con
una sierra; iba desmembrando los cuerpos por entre cada una de sus articulaciones.
*¡Tengo que ir al servicio!*
Murmuré al oído
*¿ahora mismo?*me contestó sin dejar de mirar la pantalla.
*Sí, susurré… no aguanto más….¿me acompañas?*
*¿te da miedo ?, ¿es que me voy a perder parte de la película?*
*no.. no me da miedo, ya voy yo sola no te preocupes*
El tramo del oscuro pasillo se hizo largo por mi lentitud al
llevar arrastrando los pies al ir
tanteándolo para no caer por el desnivel que éste tenía. Al llegar a las
tupidas cortinas e intentar encontrar alguna abertura por donde salir; un grito
de terror me hizo girar la cabeza tras de mí y al fijar mi vista en la
pantalla, la imagen del cuerpo de una mujer mutilada por su abdomen aparecía tras la puerta de un baño colgando
sobre ella sus propias entrañas….me volví espantada por la imagen e intenté abrir
los ojos para que mis pupilas se dilataran y captaran
más luz para salir de allí , al
final encontré la abertura de la ruda cortina pero detrás de ellas….. solo había más oscuridad…..palpaba las paredes buscando algún pasamanos que me indicara lo que
era la puerta de salida, mientras; los
sobresaltos y los gritos se seguían produciendo dentro de la sala. No encontraba la salida, no tenía escapatoria, mi corazón empezó acelerarse… entonces
….una ruda mano se apoyó en mi hombro…. Mi sobresalto de terror fue contagiado por la persona que me
tenía agarrada que al unísono emitimos un grito de pavor…entonces la luz de una pequeña linterna dirigida a mis
ojos los dejó totalmente cegados, el terror me hacía lanzar golpes al aire por si en alguno de ellos pudiera
alcanzar el objetivo….
Una voz nerviosa intentó calmarme.. ¡señora! ¡Que soy el
acomodador! ¡solo quiero ayudarla!
¡cómo se sale de aquí! Grité.
Cuando el acomodador empujo la puerta y pude ver una fina
línea de luz tras ella, el agobio me hizo empujarla bruscamente y salir al
exterior… ahora necesitaba llegar al aseo cuanto antes… apoyé mis manos sobre
el lavabo y levante la vista al diminuto espejo que me ofrecía la imagen de mi
reflejo azorado, su misma emisión me mostraba tras de mí la imagen de un largo pasillo con puertas a ambos lados todas
cerradas…. la última puerta de aquel largo y tétrico
pasillo es la que estaba abierta y a la que me dirigí.
El silencio del espacio quedó cortado por el chirriar lento
de una puerta, y a continuación; silencio…. Con una parsimonia casi medida iban abriendo una a una las puertas que se encontraban cerradas de
aquel aseo…
*¿Hola?* pregunté
SHHHHHHH… conocía el tono de aquel siseo… los portazos eran
cada vez más cercanos.
*¿Hay alguien ahí?* volví a preguntar.
SHHHHHHH… ¿CON QUE NO PUEDES ESTAR CALLADA VERDAD? PUES YO TE HARE CALLAR…
*¿Quién eres? ¿Qué quieres?, ¡saldrán a buscarme si me
retraso más de la cuenta!*
NADIE VENDRA A BUSCARTE, NADIE QUEDA EN NINGÚN LUGAR, SOLO
ESTAMOS TÚ Y YO…... TODOS ESTAN MUERTOS.
Iba a morir en aquel lugar, podía ver la silueta de su
sombra parada ante la puerta, el dibujo de un gran cuchillo en una de sus
manos y en la otra; los dientes afilados de una sierra goteando de
sangre.
Un gran golpe sacudió la puerta y la cerradura quedó hecha
astillas. El brillante filo de su arma
ensangrentada se hacía paso
hacia mí… entonces.
Entonces desperté bruscamente …! había tenido una pesadilla
horrible!, me encontraba tumbada en el sofá de mi casa y el televisor
continuaba encendido, su hipnotizador
sonido nos había dejado dormidos a los
dos…. Me incorporé rápidamente para contar aquel horrible sueño y … me
horrorizó aquella imagen… su pecho estaba lleno de sangre… ¡ no había sido una
pesadilla! ¡le habían descuartizado!.
El grito que di despertó a los muertos…. Y entre ellos al
que yo creía que lo estaba.
*¿!!Qué ocurre!!?* gritó
dando un gran sobresalto al escucharme chillar.
*¡No estás muerto!*
*!!! pues claro que NO, pero me vas a matar tú !!! ¡Qué te ocurre!*
*¿y la sangre que tienes en el pecho ?*
¡ Qué sangre! !! me he quedado dormido y se me ha tenido que
caer el cuenco de patatas fritas bañadas
en ketchup encima !!!
Muy bueno, buenísimo... he estado enganchada hasta el final... hasta me ha dado un poco de miedo. Lo que siempre te digo, no dejas de sorprenderme. Besos
ResponderEliminarGracias... ya sabes tú.. los sueños... a veces... pueden hacerse realidad. Esta noche mantén un ojo abierto en tu cama..... JAJAJAJAJAJA.
ResponderEliminarOdio las pelis de miedo, me superan, lis libros paranormales a mitad del relato he pesado dejarlo, pero he seguido hasta el final y me he dicho_ Encarna li que te hubieras perdido por que casi me escojono... Muy bueno.
ResponderEliminarjjaaj ya me conoces... tengo que darle la vuelta a todo. un beso muy fuerte para tí.
ResponderEliminarQue atrapante historia...!!! me ha gustado mucho y me he reído también ..!! y he descubierto una frase que ha sido muy tuya .... eso creo, o me equivoco....? "no me da miedo, ya voy yo sola no te preocupes"
ResponderEliminarGracias Manu, eso pretendo o al menos lo intento, sacar una sonrisa al final.
EliminarCreo que tengo una forma muy peculiar de escribir.
En cada frase... en cada renglón hay una parte de mí.. jajaj elemental pues yo he parido esta historia, pero es cierto, algunas "coletillas" de las historias son parte de mi vocabulario diario. En el caso de esta en concreto, ( no me da miedo) puede ser..., y se puede interpretar de muchas maneras.
Hay un frase que un amigo dice muy a menudo:
"Miedo! quien ha dicho miedo habiendo hospitales"... a lo que siempre me gusta añadirle... "Como está hoy en día la seguridad social yo tendría mucho."
Un saludo y también para tí un beso enorme. Gracias