Dentro de mi agnosticismo me preguntan si rezo… ¡pues claro
que rezo!.
Rezo todas las noches
después de un buen día para dar las gracias o después de un mal día
buscando consuelo, cuando mi corazón ya no tiene cabida a más dolor, en el silencio y en la más absoluta soledad rezo,
para qué molestar a los demás con mis penas si cada uno penitencia con las
suyas, entonces junto mis manos.. si … al igual que lo haces tú…. y de esta manera comienzo mi rezo.
¿Madre.. como estas?, ya ves como van las cosas… por ahora
bastante mal. Pienso al menos que tú
eres feliz liberada al fin de tu silla
de ruedas, y este será mi consuelo eterno, y
cuando cierro los ojos y te veo, a veces me pregunto si eres real o tan
solo un sueño.
Creo en ti sobre todas las cosas porque he existido dentro
de tu cuerpo, siendo la creadora de mí.
Porque me creaste a tu imagen y semejanza haciendo de tus
costumbres mis usos, de tu origen; mi mundo, de tu genio; mi casta, de tu
pensamiento; mi ideología.
Creo en tus hijos, en cada uno de ellos que fueron
engendrados en el mismo vientre y amamantados de tus senos.
Y hablando de ellos,
madre… te ruego les des salud a cada uno de ellos; les hace mucha falta, seguro
que más que a mí, y si quieres quitar parte de mi vida en este mundo sabiendo
que con ello mitigo su dolor…… ya sabes que a mí no me importa
pues al no haber germinado ninguna semilla
dentro de mí, no tengo obligaciones,
sin embargo todos ellos sí…
hijos, nietos….
Cuida de los que están a tu lado, sobre todo de padre y de
Julio y porque no… de nuestra perrita
lucy que formó parte de nuestra familia y no quiso entrar en el reino de
los perro por hacerte compañía…
Madre… cuando me
derrumbo miro al cielo, te busco entre millones de estrellas y siempre pienso
que estas ahí….en la más brillante… sonrío y pienso que debe de estar al
completo porque todos pensamos así. Pero
es cierto, sé que te encuentras en ella, en la que por más almas está habitada… ¿sino con
quien ibas a jugar tú a las cartas? .
Si te pitan los oídos piensa que soy yo , y es que tengo tu
nombre perenne en el cielo de mi boca.
¡Guapa y guapa! ¡Que
no! ¡Que no es un tópico!, ¡que eres la madre más guapa del mundo! ¡Pero si
tienes hasta menos arrugas que yo! ¿qué dices…? ¿Qué me van a llamar loca por
hablar sola? ¡Ay madre…! De que pasta
más dura me has hecho que si no he enloquecido ya…. solo hay una cosa que si me
falta me puede llevar a esa locura y es por la súplica de este rezo…
Cuida de ellos y líbralos de todo mal. Te quiero.
Y así termina mi
rezo, llorando. Llorando de dolor porque vuestro Dios nos la quitó de nuestro
lado, el padre que se la arrebato de sus
hijos … ese es vuestro credo.
Pero dentro de mi agnosticismo le pido a vuestro Dios que la tenga a su lado… por si acaso.
Porque si tan magnánimo es como dicen….
Ya se encargará ella de hacerle cumplir su voluntad.
Has hecho que las lágrimas broten de mis ojos. Yo, algunas noches, también rezo así. Me encanta y espero más escritos tuyos. Muchos besos y abrazos.
ResponderEliminarGracias Eva, seguiremos rezando a nuestra manera para llegar a oidos de todos los dioses del mundo. besos.. miles.
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