lunes, 23 de noviembre de 2015

DESPUES DE AYER


                                                              

No podía moverse y por ello respiró profundamente inhalando todo el oxígeno que sus ardidos pulmones pudieron, sabía que podía ser la última bocanada de aire o la penúltima a lo mucho antes de morir… sí… tenía que ser la penúltima, hubo tantos momentos para poder hablar que quedaron en silencio que ahora; era el silencio lo que le hacía querer hablar.

Permanecía inerte en el suelo, la gran detonación los lanzó por los aires y él; la asió tan fuertemente entre sus brazos para protegerla de la deflagración, que cayó sobre el cuerpo de ella.

Se hizo el silencio que dio paso a los lamentos, a los gritos, a los lloros y estos; dieron paso a los rezos buscando desesperadamente ayuda… !!Dios ayúdanos!! Se buscaban nombres sin hombres y vidas sin almas.

La creyó muerta bajo su cuerpo, ya su corazón emprendía una rápida carrera contra reloj para morir y en el último aliento de vida escuchó decir.! ¡ELLA   VIVE!

Pero después de ayer…. hoy es el primer día que empieza a morir.


2 comentarios:

  1. Que triste... Me encanta volver a leerte. Besos.

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  2. Es cierto querida amiga Eva, pero tan real como los últimos atentados producidos en Francia o Mali o en otras tantas otras ciudades desgraciadamente. De repente estamos y en un suspiro dejamos de existir.
    Miles de besos también para ti.

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