jueves, 24 de septiembre de 2015

HABÍA APRENDIDO HACER LAS MALETAS


Había aprendido hacer las maletas pero se había dado cuenta que al final…, no todo lo que contenía  se utilizaba. Había aprendido  a llenarla de lo necesario pero  no de lo justo, porque para alguien, siempre habría  algo que no fuese   justo;  una mala contestación,  una in-acertada respuesta, un beso olvidado.

Durante el éxodo de su vida fue colocando dentro  lo necesario para sobrevivir a tan largo viaje;  educación, respeto, amor, coraje…pero  al volver la vista atrás y contemplar tantos  años de camino  pensó, … seguro que se me olvida algo.

Si  pudiera pesar su contenido, ¡ no habría balanza en el mundo!,  ¡ tantos amigos!  Unos perennes y otros de paso, pero cada cual; tuvo cabida en su interior aportando siempre  algo.

Con los años cuando creía que  había terminado su viaje,  tuvo que aprender  a recomponer las maletas  de nuevo al darse  cuenta que en este mundo, tan solo se está  de paso y su equipaje y  su historia  solo pesaba un gramo.

 Ahora le falta espacio para llenar la maleta en su verdadero  viaje  a la eternidad, donde le hará falta de  todo para utilizar en  la nada.

2 comentarios:

  1. Que poco se necesita para ese viaje.... Nisiquiera maleta, amiga alli nos veremos todos, los que van al cielo y los que vamos al infierno, si es que existe la eternidad, porque creeme que yo dudo tantas veces.

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  2. No pesa nada porque nada nos llevamos en la maleta. Pero si llevamos el corazón lleno de todos aquellos recuerdos que, un día, nos hizo felices. Porque los otros, los malos, los debemos dejar en esa maleta. Besos y un abrazo.

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