Puede ser
que algunas mentiras piadosas engañen a la persona pero nunca al alma…
El hola de
aquella tarde era todo apariencia y pronto se transfiguraría en un adiós como
por arte de magia, todo estaba premeditado con anterioridad, pero solo uno de
los dos lo sabía... (la estaban haciendo chantaje).
En el amor
como en la guerra todo vale, por eso se suministro del arma más poderosa que tenía
( la palabra) y se enfrentó a él, así pues reunió todo el valor que se suponía y marco su
objetivo… directo al corazón….lanzó una
primera oleada con la misma intención;
descubrir al enemigo… (quien era, porque atacaba, porque se escondía, porque
fijaron ese objetivo) pero a pesar de que la tortura era cruel, apenas abrió su
boca sino para inhalar un pequeño hálito cálido de
oxígeno, el último que le dejaría dar antes de desterrarle de su vida.
Aquella arma
de persuasión no resultó efectiva y le brindó la oportunidad de poder salvarse
firmando lo que para él creía que sería su acta de sentencia, pero enmudeció y se negó a que su nombre apareciera por doquier, sabía que si aparecía su rúbrica en aquellos
escritos le delatarían como traidor y de
aquella forma perdería credibilidad a las palabras donde había renegado antes de ella (
detestó aquel día) ese pacto le podría hacer ser ese héroe que durante
tanto tiempo le creía; inteligente,
poderoso, invencible. Pero descubrió que solo era un humano con sus miedos y
temores, un cobarde a la postre como
todos los humanos temerosos de descubrir su punto débil… y el suyo era la
ambición y la exhibición ante la muchedumbre… le dejó vivir pero no halló paz en
su alma…. salvó la vida porque su verdugo le salvo la piel…. Paradojas de la
vida.

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