La vieja casona
estaba por debajo del precio del mercado, pensó que podía restaurarla y convertirla en un alojamiento
rural.
Golpeo con el mazo sobre la estantería que se hundió en hueco y tras la balda de escayola,
se abrió un pequeño espacio donde la
cabeza de un esqueleto quedó reposando
sobre ella desprendida del cuerpo. Un gran agujero presidía su frente por la embestida.
Una casona, un cuerpo emparedado... muy bueno... y el uso que le dio... muy buena idea. No entiendo como no ha sido elegido. Un beso.
ResponderEliminarjajaja pues eso digo yo... no me tienen paciencia! cuando esté en mi poder el primer premio planeta se darán cuenta de la oportunidad que perdieron. besos
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