Sucumbió a la vida quien para mí era un hermano y por
eso le llamé cobarde.
Pasa el tiempo tan lento que aprendí a rezar durante la
espera, entonces ruego a Dios por tu alma.
¿Duerme? pregunto en mi oratoria, y se lo pregunto a Dios
porque tú estarás sonriendo mientras llenas con picadura la cazoleta de tu
pipa.
Y si duerme… ¿sueña?
mientras seguro presionas el tabaco en su interior haciendo sus tres respectivas
cargas.
Y si sueña… ¿Qué sueña Señor? Entonces, interrumpes el
protocolo de la acción que llevas a cabo y le miras por encima de tus gafas, *sí…
dile que la sueño a ella*. Entonces aspiras fuertemente por la boquilla aplicando
a la vez la llama que prende asolando las virutas de la hoja. Aspiras y liberas
el humo cercando la imagen de tu espectro desapareciendo entre la
niebla exhalada.
Mientras, ella duerme y sueña y en su quimera te llora…
porque al morir; te llevaste parte de ella, de su vida y aunque en un lánguido
aliento entre sueños te nombra… tú ya no respondes y aunque no me canso de
repetirla que de amor nadie se muere…. sabes que no es verdad y muriendo por tu
muerte muere.
Ahora yace cada noche en vuestro lecho abrazada a la
almohada como su fuera tu cuerpo, cierra los ojos y dibuja por ella la silueta
casi borrosa de tu rostro y al dibujar tus labios; acerca la almohada a los
suyos para besarlos como si fueran los tuyos.
Despierta siendo un ser que deambula como si fuera un
fantasma. Dudo que aquel 13 de diciembre fuera tu muerte o la suya.
Qué bonito . Un año ya . Dile que ése amor del que yo conocí muy niña seguro no murió. El amor deja de existir cuando no se quiere y ella lo ama con su toda alma . Dicen que esta nunca muere . Dale un beso muy grande de mi parte y qué suerte de tener un ángel cómo tú a su ado .
ResponderEliminarDe amor nadie de muere... Pero supongo que duele mucho, tanto, que posiblemente sienta que está muriendo lentamente... Muy duro y bonito a la vez. Besos
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